Una Revista Con Identidad Local

SOCIEDAD

Aniversario Vía Los Ángeles
UNA HISTORIA QUE COMENZÓ HACE 15 AÑOS

En octubre de 2011 comenzó a circular la primera edición de Vía Los Ángeles. Desde entonces han pasado 154 portadas, cientos de entrevistas y reportajes, una pandemia, una pausa y un regreso que nos confirmó que la revista tenía un lugar en la vida de sus lectores.

Por Soledad Durán B.

Cumplir quince años desde nuestra primera edición nos produce alegría. Mucha. En octubre de 2011, no pensábamos en celebrar un aniversario como este. Estábamos concentrados en sacar adelante ese primer número, en que todo estuviera listo y en descubrir qué pasaría cuando la revista llegara a las manos de los lectores.

Después vino noviembre, diciembre y luego otro año. Y otro más. Una revista mensual tiene la particularidad de que cuando termina una edición, casi de inmediato comienza la siguiente. Se deben buscar temas, entrevistar, escribir, fotografiar, editar, diseñar, corregir y volver a revisar. El trabajo se repite, pero nunca es exactamente igual porque tampoco lo son las historias que llegan a las páginas.

En estas 154 ediciones hemos conocido a muchísima gente; con algunas personas seguimos en contacto hasta hoy y con otras probablemente no volvimos a encontrarnos. Hemos conversado con emprendedores, familias, artistas, empresarios y representantes de instituciones, pero también con quienes simplemente tenían algo interesante que contar.

Aunque han pasado los años, seguimos valorando que alguien nos diga que leyó un artículo y le gustó. Que nos cuente que se enteró de algo gracias a la revista. Que nos diga que guardó una edición o que una entrevista le permitió conocer un aspecto de alguien que tenía cerca y que hasta entonces desconocía.

Son comentarios sencillos, pero nos animan a seguir, porque nos demuestran que, al final, todo ese esfuerzo tiene sentido cuando encuentra a alguien al otro lado.

No todo ha sido fácil, por supuesto. Hacer una revista local durante tantos años tiene momentos ingratos, semanas agotadoras, decisiones difíciles y cierres que parecen no terminar nunca. Pero cuando uno mira el recorrido completo, pesan mucho más las cosas buenas, como las conversaciones que nos han llevado a nuevos reportajes, los lectores que valoran la revista y la posibilidad de hacer un trabajo que todavía nos entusiasma.

Cuando llega el momento en que finalmente estamos en imprenta, miramos la revista una vez más y nos decimos que valió la pena el esfuerzo, que quedó linda e interesante. Y seguimos, porque apenas una edición termina, otra comienza.

En este trayecto hemos contado con el talento y la dedicación de muchos profesionales, como periodistas, diseñadores, fotógrafos y colaboradores que han aportado en estas páginas en distintas etapas; a todos ellos, gracias.

Además, agradecemos a quienes han confiado en la revista para dar a conocer sus empresas, servicios y proyectos. Son parte de este camino.

En marzo de 2020, la pandemia detuvo la imprenta. La revista dejó de circular físicamente y continuó en formato digital. En diciembre de 2021 cerramos esa etapa y lo hicimos de manera silenciosa, desde el editorial, sin saber si aquella pausa sería definitiva o cuánto tiempo podría durar.

Por primera vez desde que habíamos comenzado, no había una próxima edición esperando.

Pasó el tiempo y, a fines de 2023, empezamos a encontrarnos con personas que nos preguntaban cuándo regresaba Vía Los Ángeles. Dudamos mucho. Volver significaba retomar un ritmo que sabíamos exigente, y no teníamos claro si era el momento. Conversamos con antiguos avisadores que habían apostado por la revista y con quienes consideramos que nos responderían con objetividad. Todos coincidieron en que debíamos volver. Una institución nos contó que ese año había cumplido un aniversario y que habría querido dejarlo registrado en la revista. Ahí entendimos que sí nos extrañaban.

En abril de 2024 relanzamos. Volver a distribuir los ejemplares, tocarlos y saber que nuevamente estaban circulando fue emocionante.

Con el regreso comenzaron a aparecer lectores en otros lugares. Hoy tenemos suscriptores fuera de la región del Biobío; en la región de O’Higgins hay un fiel lector que recibe su ejemplar mes a mes. No lo conocemos, pero le tenemos un cariño especial. Nos alegra pensar que una revista hecha en Los Ángeles pueda viajar hasta allá y encontrar a alguien que la espera.

En Concepción hemos comenzado a notar un interés creciente. Cada vez son más las personas que preguntan dónde conseguirla y hoy es posible encontrar Vía Los Ángeles, para lectura, en algunos lugares de la ciudad, entre ellos la Biblioteca Municipal penquista.

Nos importa que así sea, porque la mirada hacia el resto del Biobío ha estado en la revista desde el principio. Con el relanzamiento, la antigua sección Turismo pasó a llamarse Vía Explora, y varias de nuestras portadas y reportajes han ido más allá de la región, con lugares y personajes de otros puntos del país e incluso del extranjero.

Seguimos creyendo en una revista que se puede tomar, hojear y guardar. Un ejemplar puede terminar en una casa, una oficina, una sala de espera o una biblioteca. Puede volver a abrirse meses o años después y mostrar una fotografía, un rostro o un lugar que ya cambió; entonces esas páginas empiezan a contar algo más.

Una de las cosas más bonitas de hacer una publicación local durante más de una década, es que comenzamos contando el presente y, casi sin proponérnoslo, vamos dejando pequeños testimonios para el futuro.

Y mientras exista alguien que espere la próxima edición, que la abra con curiosidad, que se detenga en una historia o que algún día nos diga que guardó una revista porque le interesó, tendremos una muy buena razón para seguir poniéndola en circulación.