ALFAJORES DE HARINA TOSTADA
Un tradicional dulce del campo chileno
Por La Locuaz Cocinera

Cada 24 de octubre, mi bisabuela María Cruz preparaba el mismo regalo para el cumpleaños de su hijo Rafael, mi Tata. Eran unos alfajores aromáticos, blanditos, una exquisitez, que hasta el día de hoy están en el número uno de mi ranking de dulces chilenos.
Con los años descubrí que estos dulces son una antigua tradición del centro-sur de Chile, y que se preparaban especialmente en fechas importantes como el 18 de septiembre. Los también llamados alfajores de harina dorada, son reconocidos como parte del patrimonio culinario del Biobío.
Anímense a prepararlos en estas Fiestas Patrias y ¡Que viva Chile!
Ingredientes (Para una docena)
Para las tapas
- 500 g de harina sin polvos de hornear
- 130 g de azúcar
- 2 huevos y 2 yemas
- 50 g de manteca
- Ralladura de 1 naranja
- ½ cucharadita de polvos de hornear
- Agua tibia, la necesaria
Para el relleno
- 250 g de harina tostada
- 300 g de azúcar
- 400 ml de agua
- Cáscara de 1 naranja
- 1 rama de canela
- 3 clavos de olor
Preparación
1. Prepara las tapas. Mezcla la harina, el azúcar y los polvos de hornear. Agrega los huevos, las yemas, la manteca y la ralladura de naranja. Incorpora de a poco agua tibia hasta obtener una masa suave y manejable. Amasa hasta que quede lisa.
2. Estira y corta. Uslerea la masa hasta dejarla de unos 3 mm de espesor. Corta discos de aproximadamente 8 cm y pínchalos con un tenedor para evitar que se inflen durante la cocción.
3. Hornea. Dispone las tapas en una lata y hornea a 180 °C durante 8 a 10 minutos, hasta que estén apenas doradas. No deben quedar secas ni demasiado tostadas.
4. Prepara el relleno. En una olla coloca el agua, azúcar, cáscara de naranja, canela y clavos de olor. Lleva a hervor suave durante unos 10 minutos para que las especias perfumen el almíbar. Retira la naranja y las especias.
5. Incorpora. Agrega la harina tostada poco a poco al almíbar caliente, revolviendo constantemente hasta obtener una mezcla espesa, húmeda y sin grumos.
6. Arma los alfajores. Mientras el relleno aún está tibio, coloca una porción generosa sobre una tapa y cubre con otra. Deja enfriar.
7. El reposo es parte de la receta. Guarda los alfajores en un recipiente cerrado y déjalos reposar ojalá hasta el día siguiente. El relleno irá humedeciendo las tapas y les dará esa textura blanda y característica de estos alfajores tradicionales.
