ESTACIONES FERROVIARIAS
Testimonio de las Transformaciones de la Provincia de Biobío
Por Gabriela Méndez Aros
Arquitecta/ Difusora del patrimonio arquitectónico angelino

Estación Santa Fe
Sabemos que desde su fundación como villa en el siglo XVIII y gran parte del siglo XIX, Los Ángeles estuvo sumamente aislada, condicionada por las distancias a los principales centros de comercio, las condiciones político-militares e hidrográficas.
Es a fines del siglo XIX e inicios del siglo XX que Los Ángeles y toda la Isla de la Laja comienza a tomar conexión con el resto del país, por medio del ferrocarril. “En el contexto de la expansión ferroviaria impulsada por el Estado para contribuir en la ocupación de la Araucanía y consolidar la soberanía” (Cerda, 1983), se instaura la estación Santa Fe como parte del ferrocarril San Rosendo-Angol, emplazándose a 20 km al poniente de Los Ángeles y a 4 km al oriente del río Biobío. Así fue como durante algunos años si los angelinos deseaban tomar un tren que los llevara al norte o al sur, debían montar una carreta o caballo y viajar hasta dicha localidad, donde podían embarcarse. Recordemos que en aquellos años no existía la ruta 5, sólo caminos de tierra que la mayor parte del año estaban en malas condiciones a causa de la lluvia y el barro, por lo que, hasta entonces, seguíamos bastante aislados.
Pronto se implementa el Ramal Santa Fe-Los Ángeles y algunas décadas después, se extiende hasta Santa Bárbara, lo que permitió al fin conectar todos los poblados de la cuenca del valle del Biobío y lo más importante: articular la comercialización de los productores locales (trigo, madera, bovinos) hacia el mercado nacional e internacional. Es importante aclarar que cuando se habla de estación, no se refiere sólo al edificio donde funcionaba la boletería y guarda de equipaje, sino que engloba todo un predio o recinto, que funcionaba como una pequeña ciudad, que poseía su propio sistema de agua potable, viviendas para los trabajadores, garitas, tornamesa, corralón de animales y bodega. Dicho esto, paso a comentarles sobre las 3 estaciones que componen este ramal y les invito a conocerlas.

Estación Santa Fe: Data de 1873, no obstante, las edificaciones que se mantienen hasta hoy, son del siglo XX. El recinto vio pasar las máquinas a vapor, avanzó a las máquinas eléctricas, quedando en desuso su caballo de agua y tornamesa; del telégrafo pasó al teléfono. En cuanto al edificio estación, es un modelo estandarizado, con características y dimensiones similares a las de las estaciones de la Araucanía. Alguna vez fue considerado Inmueble de Conservación Histórica por el Plan Regulador Comunal de Los Ángeles, aunque posteriormente fue desafectado, por considerarse que había perdido los atributos que le habían merecido su declaratoria, lo cual llama la atención ya que se fundamentó netamente en elementos estéticos o constructivos, dejando de lado el componente simbólico, social y cultural que la estación constituye.

Estación Candelaria: Punto de conexión con la hacienda Candelaria y Virquenco, importantes enclaves agrícolas y ganaderos durante el siglo XX. Su edificio se compone del volumen destinado a los pasajeros, boletería, oficinas administrativas y andén cubierto por un corredor. Adosada a este edificio, se ubica la que fuera vivienda ferroviaria.

Estación El Arrayán: Punto de conexión con el molino y central hidroeléctrica El Arrayán, lugar donde se dio origen a la implementación de energía eléctrica para modernizar los procesos agrícolas y posteriormente alimentar el alumbrado público de nuestra ciudad. La estación funcionaba como un volumen aislado en la sucesión de edificaciones donde se ubicaba el molino y granero.
En la década del ‘90 comienza el declive del ramal, quedando en desuso y abandono. Sin embargo, estas estaciones son un valioso testimonio físico de las transformaciones urbanas, sociales y económicas que marcaron un momento clave hacia la vida moderna en la provincia de Biobío. Las estaciones de las ciudades principales que conectó el ramal, Los Ángeles y Santa Bárbara, fueron demolidas y por lo tanto Santa Fe, Candelaria y El Arrayán se presentan como un eslabón que permite conectar con la historia.
En los últimos años, la Empresa de Ferrocarriles del Estado (EFE) ha declarado que pretende extender su servicio de pasajeros hasta Los Ángeles, proyecto que, si bien puede demorar varias décadas en implementarse, se vislumbra como una oportunidad para reutilizar y poner en valor este sistema de estaciones. Se hace entonces más necesario que nunca, generar acciones de protección de estos inmuebles, que forman parte importante de la historia de nuestra comuna y provincia, como una oportunidad para darles nuevos usos, que integren pasado, presente y futuro, contribuyendo a conservar la memoria y el sentido de identidad de nuestra comunidad.

Estación Candelaria
